Buenas noches.
Aquí alguien que momentáneamente, ha cambiado el bombín por un sombrero de paja, simplemente porque le ayuda a imaginarse que está escribiendo una gran crónica en una tumbona, bajo el sol, acompañando la mañana con un pequeño refrigerio (el cuál no merece la pena describir, puesto que no por mucho pensar en él, vamos a lograr que se materialice).
Tras lograr no comprar ni un solo periódico, y no acceder a ninguna edición digital, he llegado a la conclusión de que no leer la prensa, será por tanto, una más de las manías, que a lo largo de los años se ceñirán a mi persona, y que por lo visto, se quedarán conmigo para recordarme que nadie es perfecto, algo que, por supuesto, ¡no imagináis cuánto agradezco...!
Me salvará de la quema de los gafapastas, (aunque sea una neoinculta voluntaria), mi bibliomanía, que me llevará, indudablemente, a algún sitio.
No podré opinar sobre el cambio climático, sentencias del Supremo, los precios de la vivienda, política o un largo etcétera. Y será mejor que no abra el pico para opinar sobre la economía actual, pero seré imbatible en una tertulia sobre el Crack del 29.
No podré opinar sobre el cambio climático, sentencias del Supremo, los precios de la vivienda, política o un largo etcétera. Y será mejor que no abra el pico para opinar sobre la economía actual, pero seré imbatible en una tertulia sobre el Crack del 29.
¡¡¡¡Sí a los libros!!!!! ¡¡¡¡No a las gacetillas diarias!!!!!
Por supuesto, no sufro de ningún trastorno, no me siento mal si no hago muchas de las cosas que a continuación se refieren, así que no soy una maniática, sólo tengo pequeñas excentricidades que me dejan vivir en paz, siendo bastante más probable, si llegase el hipotético caso en que compartiese mi espacio vital con alguien, que éste sí se sintiese molesto, (a mí claramente, me la pela).
Nunca acabo ningún bote de nada, siempre dejo algo al final.
No acabo los rollos de papel higiénico.
Puedo perder las llaves de casa 25 veces al día dentro del mismo bolso, con lo cual, las busco compulsivamente ese mismo número de veces.
Me siento siempre en el mismo lado del sofá, (todo el mundo dice que es `su sitio´, a mi esto sí me parece una manía, pura y dura).
El tubo del dentífrico lo aplasto, quiero que la pasta esté en el final.
Me gusta lavarme los dientes dentro de la ducha. Cuando me baño, no me gusta mojarme el pelo y si me ducho, no me gusta que haya agua en el fondo de la bañera.
Tengo un sinfín de tazas favoritas para tomar el café.
Me gusta desear comprarme cosas, que no puedo, en efecto, pero adoro pensar en su adquisición.
No tengo ningún color preferido, sin embargo, hay muchos que no me gustan.
Me gusta combinar los bocados de comida, el verde con el rojo, blanco y amarillo, y no tendré que preocuparme jamás de las posibles combinaciones con violeta.
Me gusta combinar los bocados de comida, el verde con el rojo, blanco y amarillo, y no tendré que preocuparme jamás de las posibles combinaciones con violeta.
No doblo los libros, no marco las páginas.... pero los uso a modo de atril.
En fin... podría seguir durante un buen rato.
También es cierto, que hay algunos famosos que tienen manías, extravagancias, antojos o caprichos, que yo nunca sufriré...
Woody Allen, duerme con los zapatos puestos, (¿no le resultará incómodo?),
Raimundo Amador se pone de los nervios al ver las fundas de las guitarras abiertas, bueno, a mi esta no me toca ni de refilón, ni bandurria, ni guitarras, ni gaitas… (Ah! Perdón, siiií… ¡tengo una guitarra!, tendré que buscarla, no recuerdo dónde la dejé la última vez que la usé).
Jennifer López quemó el vestido de novia que nunca se puso para ahuyentar el mal fario. Pudo haberse quedado quietecita, porque... ¡La bordó señores, la bordó!! (De ésta podemos reírnos, yo como no queme el vestido de boda de la Barbie Malibú…)
Andy MacDowell, cocina desnuda. Que me perdonen si la llamo gilipollas. Primero, hacer bocadillos no es cocinar, y si no... Que me explique la tipa esta cómo hace unos huevos fritos con patatas y chistorra en pelota picada...
Sin embargo, hay dos manías de famosos, que si compartiría:
Bruce Springsteen exige que haya una bombona de oxígeno para reanimarse después de un concierto, o entre canción y canción, y Errol Flynn pidió ser enterrado junto con 6 botellas de ginebra…por si acaso…
Y tú…? ¿Maniático? ¿Cuerdo? ¿Extravagante? ¿Sensato?
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